Este proyecto, actualmente en fase de estudios de prefactibilidad, busca beneficiar de manera directa al
corredor turístico y los sectores residenciales del sur, y de forma indirecta a la zona norte, al disminuir
el caudal que llega a la EBAR Norte. Con esta iniciativa piloto se pretende prevenir rebosamientos, reducir
la carga contaminante, dar cumplimiento a la normatividad ambiental y promover el aprovechamiento del agua
tratada para un segundo uso, sentando así las bases para un sistema de saneamiento más eficiente, resiliente
y sostenible que responda a las necesidades actuales y futuras de la ciudad.